Alma mía
16 05 2008Buenas Noches Alma,
Quería hablar contigo desde hace tiempo, espero poder tener tiempo de decirte algunas cosas.
Como sabrás: me siento un poco solo, no por la falta que me hace ella, sino por la vida misma que es lo que tiene para mi. Gracias por hacer un engranaje conmigo y dar lo mejor de tí para cumplir mi cometido.
Sí, lo confieso, me hace muchísima falta. Sus besos, manos, caricias. Su olor, su pecho. ¡Su amor!. Pero ya eso es harina de otro costal.
Te cuesta aceptarlo, pero ella es parte de ti.
Si que lo es, no lo niego, pero quiero ser ególatra hoy y hablar solo de mi. No de nosotros.
Quiero poder abrazarte, para abrazarme y estar acompañado en este camino donde la soledad es el aire que respiro. Es mi fuerza, y aunque seguiré estando solo. La vida misma me acompaña, y los grandes Maestros verán que sin ella, o sin ti, no sería ni la basura de cualquier idiota que mal gasta su vida.
Alma, sabia y de raíz de ermitaño, ¿por que no has de ser material, y así acompañarme en el largo camino de enfrentar a la gente con su mundo, el interno, donde consiguen lo que en verdad son? Seguramente nos verían de una extraña manera, criticandonos como lo saben hacer, en vez de dejarse fluir en el divino río del ser, vivir y existir. ¿Verdad que deberían dejar de perder tiempo intentando organizar las ideas?.
Si la vida no fuera así, seguramente no habrías de existir.
Siempre tan sabia. Debería hablar contigo más seguido. ¡No! Algo mejor, deberías hablar conmigo más seguido. Porque…
Quiero hallar una manera de oirte. De “pensar que estás ahí y no a su lado”. Y que juntos cometamos “el error más grande del mundo”. Así como lo dice ese carajo al que llaman “Arjona”, que de repente tiene menos conciencia que todos nosotros, pero saber decirle idioteces verdaderas al mundo. Otro que es, vive y existe, y la gente admira porque es libre.
Si, ser libre. “He ahí el dilema”.
Comentarios : 13 Comentarios »
Categorías : Realidades







